Cuidado de la piel a partir de los 40

Cuidado de la piel a los 40

¿Has cumplido ya los 40 y empiezan a aparecerte arrugas y manchas en la piel? ¿Has perdido luminosidad, textura y elasticidad? ¡No te preocupes! Son procesos naturales que se deben a la edad, pero que con buenos tratamientos reafirmantes y regeneradores pueden solventarse.

Según los expertos, un 80% de éstos signos de envejecimiento que se aprecian en el rostro no se deben al ‘paso del tiempo’, sino al estilo de vida. La piel tiene memoria y recuerda si has tomado demasiado el sol sin protección, si has seguido una alimentación rica y variada, si has hecho deporte, si has bebido suficiente agua… Por lo tanto, no lo olvides: mejor empezar a cuidar la piel a los 30 que a los 40, y… ¡aún mejor a los 20 que a los 30!

Es a partir de los 40 años cuando nuestra piel empieza a experimentar la pérdida de tesura y luminosidad y aparecen las arrugas. Se reseca, pierde firmeza y es durante los siguientes diez años cuando se hacen evidentes los primeros signos de descolgamiento, se marcan las ojeras y la zona V de la barbilla tiende a ser más flácida. Además, con el paso de los años se adelgaza la piel progresivamente, pierde su textura, humedad y elasticidad, se muestra más blanda y áspera y aumenta su transparencia. Para evitarlo, te recomiendo, pues, que a partir de los 40 años te marques una nueva rutina en el cuidado del cutis.

La piel debe estar limpia para que respire adecuadamente. Para conseguirlo, límpiate la cara por la mañana y por la noche, poniendo un énfasis especial alrededor de los ojos. También es importante exfoliar el rostro una o dos veces por semana, dependiendo del tipo de piel, para eliminar las células muertas y mantener el cutis luminoso. De buena mañana, no puede faltar la crema hidratante y, antes de acostarte, debes incorporar en tu rutina la crema de noche, ya que es mientras dormimos cuando la actividad celular alcanza su nivel máximo. ¡Y sobretodo, a partir de los 40 años es el momento de empezar a utilizar un Sérum obligatoriamente!

Contiene altas concentraciones de sustancias antiarrugas, antiflacidez y antimanchas, entre otros muchos beneficios que puedes encontrar dependiendo del producto que utilices. Si lo que necesitas es reafirmar tu rostro, Segle DMAE Lift 10 puede ser tu aliado, ya que devuelve a la piel elasticidad y flexibilidad. Puedes aplicarlo directamente sobre la piel –siempre agitando previamente el envase- si lo que quieres es conseguir un efecto flash lifting, o bien mezclarlo con cremas corporales de uso habitual para conseguir una reafirmación progresiva de la piel. Pero si lo que necesitas es eliminar las células muertas y acelerar la creación de nueva piel, es importante el uso de Sérums regeneradores como Segle Skin Factor, que con una concentración del 5% de baba de caracol, restaura la estructura cutánea, nutre y mejora la textura, mejora la luminosidad de la piel y, junto a los factores de crecimiento, citoquinas de la leche, alisa la piel y aumenta sus defensas naturales.  Otra opción es Segle Cellular Plus, un Sérum formado por células madre vegetales que previene del envejecimiento prematuro, ayuda a proteger y preservar la integridad de la piel protegiendo nuestras células madre,  activa la producción de colágeno, reestructura la dermis y reduce las arrugas.

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